
El Inquilino
June 25th, 2009 by Ale
Sé que estos días debería estar hablando de cine. Hay mucho que contar, la verdad, pero lo sigo posponiendo, me imagino que para el día en que no se me ocurra nada para poner en un guión y retome el blog a tiempo completo.
Hoy, sin embargo, no quiero hablar de nada de eso.
Quiero hablar de mi aire acondicionado.
Hace unos meses me mudé a un apartamento bastante céntrico, que no está nada mal. Tiene dos cuartos y una gran barra de bar, que uso para escribir feliz de la vida, porque no hay nada que lo entusiasme más a uno que la idea de estar escribiendo en un bar. Lo malo es que es un apartamento muy frío en invierno y muy caluroso en verano.
Este verano de por sí es ya muy caluroso, lo que convierte mi apartamento en un microondas.
Así que ayer decidí instalar un aire acondicionado.
Para empezar, y como era de esperarse, los técnicos llegaron 6 horas tarde. Tuve que posponer trabajo y reuniones para poder atenderlos, pero todo el mundo comprendía el motivo. Cuando hace tanto calor como aquí ahora, todo el mundo puede entenderlo.
Pues bien, cuando terminaron de poner el aire, los técnicos decidieron que no necesitaban instalar una manguera para que desagüe. Como no encontraron donde colocarla, la lógica les dictó que no era necesaria.
Corte A:
Horas después, Ale, en cama, frío, feliz de la vida, disfrutando de una película. Se levanta a cerrar la puerta de la casa antes de acostarse a dormir y descubre…
El pasillo del edificio inundado de agua.
Porque por alguna razón los técnicos estaban equivocados y el aire SI desagua. Eso, o que no les daba la gana seguir trabajando, como está pasando tan a menudo en este país (pero no me quiero meter en ese tema para evitar el infarto).
Así que tuve que interrumpir mi película, apagar mi aire y salir a secar mi pasillo a las 3 a.m.
A pesar de eso, hoy me despierto con cuchicheos del otro lado de la ventana. Me quedo escuchando. Son todos mis vecinos mayores de 70 años. Están hablando de lo desconsiderado que es de mi parte mojar el pasillo. ¡Si el edificio ya de por sí es feo y siempre está cochino por qué tengo que hacerle eso además! Dicen que cuando me despierte van a tocarme la puerta y (algo que no entendí, estaban cuchicheando).
De eso hacen ya tres horas. Sigo en cama, con las luces apagadas. Tengo miedo de sus represalias. He visto demasiadas películas, recuerdo a Polanski enyesado de pies a cabeza en “El Inquilino” por culpa de sus vecinos.
Sé lo que viene a continuación.
Si algo me pasa, culpen a mis vecinos.
Una semanita intensa
June 14th, 2009 by Ale
Un domingo cualquiera
June 7th, 2009 by Ale